Tuesday, July 25, 2006

Hay estadísticas para celebrar cada día, sobre todo las que invierten probabilidades negativas.
Hay trenes que pasan sólo una vez y esos son los que no se pueden quedar sin coger. El mismo tren tiempo después puede estar cerrado. A veces lo sabes y a la carrera quieres cogerlos pero te pisan los dedos cuando intentas subirte. Y caes. Y las piedras se clavan en la espalda como puñales. A veces eres el tren y quieres parar en muchas estaciones y ralentizas la marcha y miras el andén, pero nadie se atreve subir.
A veces los viajes son desencuentros o breves reflejos de travesías que se recorrieron mirando al suelo.
Pero la inmensa mayoría de las veces, los viajes son el gran bálsamo para quien comprende demasiado bien la realidad.