Caminar entre dunas doradas, bajo el sol de otoño donde el atardecer reduce cualquier impacto.
La vida son impactos, marcas, señales que no nos guían, en realidad, a ninguna parte. Porque el universo no tiene respuestas, lo lanzaron ahí quién sabe quién o qué... Porque podría no existir nada y, sin embargo, estamos aquí.
Así que buscad la belleza y alimentad el alma, tal vez sea lo único que merezca la pena.
