A veces el olvido es imposible, y la pérdida solo se archiva, esperando un rescate.
A veces solo hace falta sostener un poquito la comba y saltar al compás. A veces, pero siempre parece imposible, como las llamas que juntas solo saben ser incendio o apagarse... Aunque sepan que el fuego de un hogar también podría ser cosa suya.
Agárrate a la llama que te ilumine aunque te queme y tal vez así el vacío huya.
