Hay destinos que se cruzan en un solo punto pero marcan para siempre. Destinos que vuelan juntos, pero que no aterrizan nunca. Y eso deja una estela de sueños inacabados que ya nunca dormirán.
Por eso, buscad la belleza y alimentad el alma, incluso cuando no es capaz de encontrar el suelo. Tal vez sea lo único que merezca la pena.
