Monday, November 07, 2011

DESIERTO XVIII

Entre las dunas asoma el espejismo... A veces avanza la tormenta. El desierto y su vacio anidados en los recovecos del alma, crecen serenos. La mirada hierática, al frente, hacia el oasis.... Había un lugar en él , lo había. Las manos claman al cielo por un poco de agua. Tengo sed, mi desierto me bebe, seré desierto.