Saturday, October 07, 2006

A veces no queda más remedio que emocionarse. Y las lágrimas se escapan más allá de lo terrenal, más allá de la simple felicidad. Porque sé que todo anda en flor, porque siempre hay algo bello dispuesto a florecer y mientras tenga el privilegio de poder percibirlo sabré que el mundo siempre podrá ser de otra manera.
Y todos los ríos de sal desembocan en la sonrisa y en la emoción porque no hay más verdad que el aplomo de lo bello abriendose paso entre las mareas del derrotismo. Porque hay una explosión detrás de cada esquina dispuesta a soltarnos en la cara un canto a la vida. Porque no necesito la esperanza con saber que está ahí, me basta.